“Villa Habana es un proyecto donde la arquitectura de interior acompaña a la arquitectura de la villa. La calidez no viene de los objetos, sino de la proporción, la materia y la luz. Donde cada arco, cada textura, cada sombra habla el mismo idioma: el de una belleza esencial, tranquila y física.

Este proyecto nace de una petición clara por parte de la propiedad: un interior sereno, contenido y cálido, en el que los materiales no distraigan, sino que estructuren. La escasez de recursos expresivos no es una limitación, sino una declaración de intenciones: trabajar con muy pocos elementos obliga a que cada decisión sea esencial.
Por eso, aquí, los materiales han sido cuidadosamente seleccionados y se han reducido a su mínima expresión. Sin alfombras, sin textiles, sin ornamentos superfluos. Solo piedra, madera y estuco —tratados con delicadeza y precisión.

En este contexto, la coherencia entre acabados, texturas, tonalidades, iluminación y mobiliario se convierte en algo no negociable. La armonía solo se alcanza cuando todo está perfectamente calibrado. Cuando se trabaja con tan poco, cada detalle importa todavía más: el tono exacto de la pared, el matiz del veteado de la madera, el tipo de junta o la temperatura de la luz se convierten en decisiones estructurales, no decorativas.

Dentro de esta narrativa sobria y táctil, destaca una figura arquitectónica que da unidad y carácter al proyecto: el arco rebajado. Aparece con naturalidad en los accesos, transiciones y encuentros estructurales, como
un hilo conductor que recorre no solo la planta baja, sino también las superiores y el garaje. Su geometría, sutil y contenida, reinterpreta el lenguaje arquitectónico original de la vivienda, conectando pasado y presente con una cadencia pausada y elegante.

Pero el arco aquí no es solo una herencia formal, lo intepretamos y formalizamos como un paralelismo con el entrenamiento físico —una pasión de Raúl—. Su curva rebajada evoca cualidades propias del cuerpo entrenado: elasticidad, control, ritmo. Así como en el deporte la potencia se expresa con técnica refinada, estos arcos estructuran el espacio con una
energía silenciosa. Dan forma a una vivienda que transmite equilibrio, fortaleza interior y movimiento contenido.
”
— Imaisdé Design Studio