Una boda con limones

Los novios querían una invitación fresca, jovial y diferente que no fuese tremendamente rompendora y todos los invitados pudiesen comprender. Así que decidimos utilizar acuarelas de limones, un elemento que personalmente nos fascina por su colorido: la hoja del limonero tiene unas propiedades muy especiales que las hacen mágicas. El limón es una fruta increíble por el aroma y sus diferentes estados de color en la maduración.
Creamos la marca y concebimos la invitación de boda a modo de carta cuyo contenido compartiese unos verdaderos sentimientos y prescindiesen de la clásica formalidad; queríamos crear una expectativa de lo que fuera a ocurrir durante el día.
Además de la marca corporativa y la papelería, creamos la página web donde los novios pudiesen compartir su lista personal de bodas.