Artículo de opinión: “Estás de suerte aunque todavía no lo sabes”

Reconozco que escribo este artículo con cierta presión, porque lo que se espera de mi es que como gerente de Imaisde hable de Diseño. Y qué menos que un profesional del Diseño escriba sobre Diseño para una publicación del sector del Diseño.
Pero ahora no quiero hablar de Diseño, prefiero hablar de los pequeños grandes detalles que han influido profesionalmente en mi carrera, los intangibles, aquellos que están invisible e indivisiblemente vinculados a cualquiera de mis proyectos y servicios.
El carácter personal influye profundamente en nuestra profesión, la cual demanda grandes dosis de pasión, sentido común y creatividad. Reconozco que he sido siempre muy independiente y no fue hasta hace poco cuando me di cuenta de que algunos de estos rasgos personales han influido de forma positiva en mi carrera profesional. Por ejemplo, en Imaisde hemos apostado siempre por la diferenciación, por la innovación, por la reinvención de los servicios en el sector del Diseño y esto no ha sido por otro motivo que por mi carácter.
Forjar un carácter propio hoy en día es prácticamente una proeza, no solamente por la presión de la sociedad y la economía que te invitan a actuar de una forma determinada y a desear productos que no necesitas. Es difícil no formar parte de una etiqueta o grupo social y, sino estás en ninguno de los habituales, probablemente seas considerado un chalado o un raro.
Los 21 años que suelen durar la carrera formativa de cualquier estudiante, está basada en la eliminación de todo atisbo de pensamiento creativo e innovador para transformarlo en un elemento prefabricado y listo para ejecutar órdenes. La formación tradicional está especializada en crear jóvenes desempleados que se preguntan qué tienen que hacer ahora que para lo que se supone que se les han preparado ya no está disponible.
Gracias a haberme rodeado de familiares, amigos y profesionales con perspectiva y una mentalidad positiva, he podido aprender de sus éxitos y de sus fracasos para salir del estancamiento. Largas y cortas conversaciones más o menos informales, en las que he recargado las pilas. Deberías preguntarte si la gente con la que tratas habitualmente te aporta energía o te la quita, si sientes que te vas a comer el mundo al salir de una conversación con ellos o todo lo contrario. Si esto último es así, te aconsejo que huyas a buscar las personas que merecen la pena, reúnete con ellas siempre que puedas, coméntale tus ideas, pregúntales su opinión, escucha su consejo.
Aunque a veces me cuesta afirmarlo, creo que la dureza de la situación actual es lo mejor que me ha podido pasar en la vida. Por supuesto que en su momento lo pasamos realmente mal, pero gracias a esa necesidad de diferenciarse, nos reintentamos creando
los proyectos y negocios por los que hoy Imaisde es un pequeño referente como los workshops formativos o las colchonetas CHAT.
Tú que eres Ingeniero de Producto plantéate esta situación como una prueba. Si resistes esta etapa y la superas, serás un súper hombre o una súper mujer el resto de tu vida. No solo habrás ganado la batalla a una de las décadas más duras de la historia de este país, sino que estarás deseando enfrentarte a cualquier situación adversa que te venga por delante, y cuando esta llegue, no habrá quien te pare. Si me disculpas el atrevimiento, creo que esta situación es incluso necesaria para nosotros, los jóvenes: nada puede salir mal, todo puede ir a mejor.
Recuerdo unas conversaciones que tenía con mis bisabuelos cuando les preguntaba porqué trabajaban el campo día y noche con lluvia, calor o frío: ellos simplemente contestaban -Hay que hacer lo que hay que hacer . En una palabra, madurar o como se dice ahora sutilmente, salir de la zona de confort.
Responde objetivamente: ¿estás realmente dando todo lo que puedes dar de ti? El éxito es un 99% de trabajo duro y un 1% de talento, así que si todavía no has descubierto tu talento, tienes un 99% de probabilidades de encontrarlo esforzándote al máximo.
Muchos pensarán que marchar al extranjero es una calamidad, una situación inconcebible, que no se puede desperdiciar el talento…créeme cuando te digo que viajar es lo único en lo que te puedes gastar el dinero para hacerte más rico. Vivir en Milán fue una de las mejores decisiones y experiencias de mi vida, no solamente conocí a profesionales de todo el mundo con los que sigo en contacto, sino que supuso un salto cualitativo en la calidad de los proyectos de Imaisde. Emigrar no solo amplía tus horizontes personales y profesionales: tener una estancia en el extranjero es tan necesaria como saber idiomas y será un requisito imprescindible para encontrar empleo el resto de tu carrera.
Los Ingenieros de Producto necesitamos tiempo para alcanzar la excelencia en nuestros proyectos y, estoy seguro de que ahora mismo nunca habíamos tenido tanto tiempo para investigar las necesidades reales (no superficiales) de las empresas y consumidores.
Es tiempo para salir de la cadena de producción, es tiempo para hacer lo que hay que hacer. Ahora que tienes tiempo y nada que perder, resuelve una necesidad real, desarróllala, discútela con tus mentores y tu público potencial. Si necesitas financiación, viaja a otro país a buscarla y trabaja duro para conseguirla.
Ahora que tienes tiempo, busca y encuentra tu propio estilo que te ligue de forma única con tu trabajo.
Esfuerzo, madurez, tiempo y estilo. La situación actual nos obliga a pensar más, a trabajar más y a ser más ingeniosos haciendo lo que hay que hacer, no lo que nos gustaría hacer. Créeme, estás de suerte aunque todavía no lo sabes.